Comer saludablemente no es tan complicado como crees. Es cuestión de llevar un plan nutricional de acuerdo a tus necesidades alimenticias.

He aquí consejos sencillos para obtener lo que tu dieta necesita mientas eliminas lo innecesario.

1. Toma vitaminas todas las mañanas

Cada vez resulta más claro que un multivitamínico común llena los huecos de tu dieta. Un estudio reciente mostró que quienes tomaron un suplemento multivitamínico, bajaron a la mitad las probabilidades de padecer cáncer de colon.

2. Come un refrigerio diario

Si comes algo entre el almuerzo y cena evitarás la fatiga y consentirte demasiado en la cena. Pero en lugar de chocolate, come yogur, fruta, panecillos de avena espolvoreados con queso bajo en grasas o un huevo cocido y una manzana. Te brindarán energía de larga duración. Asegúrate de llevar contigo una botella de agua.

3. No quites la cáscara de la fruta

Si pelas manzanas o peras, desperdicias nutrientes de alto rendimiento y fibra; lo mismo sucede con las papas. Quita la cáscara de naranjas, pero come la fibrosa piel blanca bajo su corteza, cargada de flavonoides.

4. Come salmón una vez a la semana

Es una rica fuente de aceites grasos Omega-3, de la cual los expertos afirman nunca tenemos suficiente. Al parecer, los Omega-3 protegen el corazón de arritmias —quienes comen pescado una vez a la semana sufren menos ataques al corazón— y actúan contra la depresión. Una ración semanal de salmón suministra los Omega-3 que necesitas.

5. Come brócoli con un poco de margarina, aceite de oliva o salsa de queso

Rica fuente de betacarotenos, de los principales antioxidantes que tu cuerpo necesita. Sin embargo, son solubles en lípidos, necesitan moléculas de grasa que los lleven hasta la pared intestinal. Sin un poco de grasa, tu cuerpo no absorberá suficientes betacarotenos.

6. Haz un análisis de grasa antes de cada comida

Es tentador desayunar y almorzar sin grasas para justificarlas en la cena, lo cual no es conveniente. Los estudios muestran que horas después de comer 50 a 80 gr de grasa, tus vasos sanguíneos son menos elásticos y los factores de coagulación se incrementan. La mayoría de los ataques al corazón se deben a la última comida grasosa, de modo que reparte su ingestión lo largo del día.

7. Come con más frecuencia

Aunque no lo creas, más es mejor. Investigaciones francesas sobre dietas, pesos e índices de masa corporal en un grupo de 330 hombres, encontraron que quienes comían poco y frecuente eran significativamente más delgados y saludables que quienes comían fuerte una o dos veces al día.

Mantener una dieta suele ser difícil para quienes comienzan una vida más saludable, la clave para no fallar en el intento, es ser perseverante. Nuestros médicos expertos estructuran un plan nutricional especializado para cada uno de nuestros pacientes, pues te ayuda a perder peso centrándose en comidas que estimulan a tu cuerpo a despojarse de grasa.

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